El Señor nunca se deja ganar en generosidad

Me llamo, Ana María Brizueña, soy de Villarrica (Paraguay), tengo 29 años y he tenido la gracia de descubrir y responder a la llamada a Dios como religiosa.



Seguro que pensáis ¿y cómo se le ocurrió ser religiosa de las Misioneras Esclavas del Inmaculado Corazón de María?  Aprovecharé para daros una respuesta y además es muy sencilla, solo debes estar atento a lo que Dios quiere de ti y es muy importante hacer caso a las mediaciones que Dios te pone en tu camino, porque muchas veces te crees que lo estás imaginando o que no puede ser que Dios te haya llamado a ti.

Aprendí a rezar en el seno de mi familia crecí en un ambiente cristiano. A los 13 años, mis padres me dieron la posibilidad de seguir estudiando, algo que no era común en la zona donde vivíamos. Fue entonces cuando comencé a sentir en mi interior la inquietud de ser religiosa, pero ¿cómo?, ¿dónde?. Lo veía muy difícil pero esa inquietud no se apartaba de mi mente.

A los 15 años fui a Argentina, para trabajar y así ayudar a mis padres con la idea de regresar a Paraguay  para seguir mis estudios. Estos eran mis planes.  Pero el Señor tiene sus planes para con cada uno y, puso un ángel en mi camino, se llama Lucy.  Nos hicimos muy amigas y, al poco tiempo de conocernos me preguntó: “¿qué quieres ser en la vida?”. Como lo tenía muy pensado, contesté rápidamente: ¡quiero ser religiosa!, pero lo veo muy difícil.

A partir de ahí, Lucy comenzó a  hablarme de unas hermanas que vivía en su pueblo Pero yo seguía en la oscuridad. Después de  un año y medio, me decidí a escribir a las hermanas para hablarles de mis inquietudes. Su respuesta fue una gran sorpresa, ¡qué alegría, podía ir a hablar con ellas personalmente!. Fui tan pronto como pude y una hermana, misionera española, me acogió muy amablemente.

¿Era verdad lo que oía?: "podía ir con ellas cuando quisiera". Pero no hay rosas sin espinas y ahora comenzaban otros problemas como dejar mi trabajo y en casa necesitaban de mi ayuda; por otra parte, ¿cómo se lo explicaría a mis padres?. Y yo dije en ese momento al Señor: Lo dejo todo en tus manos, tú sabrás cómo sacarme de este lío. Se lo dije a mis padres y qué  sorpresa fue, que en lugar de un disgusto tuvieron alegría; no  esperaban que Dios podía elegir a unos de sus hijos.

En septiembre del 2006 hice mi Profesión religiosa,  dije  “sí” al Señor y el 26 de enero 2013 he realizado los votos Perpetuos.Me siento gozosa de ser Misioneras Esclavas del Inmaculado Corazón de María. Y deseando ser instrumento en manos del Señor para anunciar su Evangelio. Y entregar  mi vida a Él y a los hermanos. Ahora me encuentro en una comunidad donde acogemos a 30 niñas, atendiendo en sus necesidades básicas, y ofreciéndoles formación humana y cristiana. Os mando unas fotos con ellas en unas actividades.


Si sientes algo en tu corazón, algo que te inquieta y, tienes ganas de hacer algo grande ¡no te hagas el sordo! te invito a empezar, una nueva vida. Verás cumplidos todos los anhelos que Dios la  siembra en tu corazón. Hacen falta trabajadores en la viña del Señor y la paga vale más que el  oro puro.


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1 comentarios

  1. Bendiciones para todas las religiosas que trabaja con la niñez. Estamos en el Año de la Vida Consagrada. ¡Gracias, Señor, por todos los consagrados!

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