Semana Santa Misionera

"La alegría de la Misión" El Papa Francisco en la Evangelii gaudium propone a la Iglesia el camino que ha de seguir para no perder nunca “la alegría de evangelizar”. La celebración del Triduo Pascual es una ocasión incomparable para profundizar en el misterio de la muerte y la resurrección de Jesús y que éste sea el motor de la misión, como pide el Papa. Sólo de una profunda renovación espiritual vendrá que “recobremos y acrecentemos el fervor, «la dulce y confortadora alegría de evangelizar» (EN 80)” (EG 10).





Jueves Santo: Memoria agradecida de Jesucristo para la misión
El papa Francisco invita a hacer memoria del amor de Jesús en la Eucaristía. Dice en la Evangelii gaudium que “Jesús nos deja la Eucaristía como memoria cotidiana de la Iglesia, que nos introduce cada vez más en la Pascua (cf. Lc 22,19)” (EG 13). Para que la misión de la Iglesia siga adelante es necesario que no falte porque “la alegría evangelizadora siempre brilla sobre el trasfondo de la memoria agradecida: es una gracia que necesitamos pedir”.

En este Jueves Santo nos unimos a los misioneros y misioneras que por todo el mundo son memoria viva de Jesús y dan testimonio de su amor hasta el extremo. Qué la celebración eucarística sea su fuerza y alimento.


Viernes Santo: “Unidos a Dios escuchamos un clamor” (EG 187)
El papa Francisco tiene siempre muy presente el sufrimiento de todos los hombres, especialmente de los más pobres. Nos recuerda que: “Cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y promoción de los pobres, de manera que puedan integrarse plenamente en la sociedad; esto supone que seamos dóciles y atentos para escuchar el clamor del pobre y socorrerlo” (EG 187).

En este viernes Santo nos unimos a todos los misioneros y misioneras que por todo el muestran la preocupación de Dios ante toda forma de sufrimiento. Incluso muchos de ellos sufren la persecución y el martirio. Tengámoslos presentes en la celebración de este día sobre todo del Via crucis, ya que muchos de ellos lo viven en sus carnes.


Vigilia Pascual: “Fuerza de vida que ha penetrado el mundo” (EG 276
La resurrección de Jesús “no es algo del pasado”, nos dice el Papa en la Evangelii gaudium, sino que “; entraña una fuerza de vida que ha penetrado el mundo. Donde parece que todo ha muerto, por todas partes vuelven a aparecer los brotes de la resurrección” (EG 276). Los misioneros y misioneras constatan que “es una fuerza imparable”. Aunque aún “muchas veces parece que Dios no existiera” porque ven que hay “injusticias, maldades, indiferencias y crueldades que no ceden”. Pero ellos ven que “en medio de la oscuridad siempre comienza a brotar algo nuevo, que tarde o temprano produce un fruto”.

En este día de la Vigilia Pascual oremos para que los misioneros y misioneras no se dejen desalentar por las grandes dificultades que deben afrontar en su vida, por el cansancio o la incomprensión. Recemos para que sean testigos de la vida nueva que brota de la cruz de Cristo.


Domingo de Resurrección: la misión, creer que “el Reino de Dios ya está presente en el mundo” (EG 278)
La fe en Jesucristo muerto y resucitado es una “semilla pequeña”, es “levadura”, “germen de un mundo nuevo” dice el papa Francisco en la Evangelii gaudium. Celebramos hoy la resurrección del Señor y se nos invita a “creerle a Él, creer que es verdad que nos ama, que vive, que es capaz de intervenir misteriosamente, que no nos abandona, que saca bien del mal con su poder y con su infinita creatividad. Es creer que Él marcha victorioso en la historia «en unión con los suyos, los llamados, los elegidos y los fieles» (Ap 17,14)” (EG 278). Jesús habla en el Evangelio del reino de Dios y dice que “ya está presente en el mundo, y está desarrollándose aquí y allá, de diversas maneras: como la semilla pequeña que puede llegar a convertirse en un gran árbol (cf. Mt 13,31-32), como el puñado de levadura, que fermenta una gran masa (cf. Mt 13,33), y como la buena semilla que crece en medio de la cizaña (cf. Mt 13,24-30), y siempre puede sorprendernos gratamente”. Por eso “la resurrección de Cristo provoca por todas partes gérmenes de ese mundo nuevo”. Es la labor de los misioneros y misioneras por todo el mundo.


En este domingo de resurrección pidamos por los misioneros y misioneras para que su trabajo sea fecundo; para que se manifieste como “la resurrección del Señor ya ha penetrado la trama oculta de esta historia, porque Jesús no ha resucitado en vano”. Para que todos los cristianos “¡No nos quedemos al margen de esa marcha de la esperanza viva!”.


0 comentarios