Testimonio de la verdad

Reflexiones sobre Mensaje del Papa Francisco para la 51 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones



“Misioneros por vocación”
“La mies es abundante” es la constatación que el papa Francisco hace al contemplar el “campo de Dios” que es toda la humanidad. Es la acción eficaz de Dios, su gracia, la comunión con Él la causa de esta abundancia; sólo hace falta “incrementar el número de quienes están al servicio de su Reino”. La Jornada de Vocaciones Nativas que acabamos de celebrar es la ocasión más propicia para pedir “al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies” (Mt 9,35-38). En ella se ha invitado a los cristianos y a sus comunidades a ayudar a los misioneros para que puedan surgir nuevas vocaciones para la misión.

Ésta es precisamente la preocupación que expresa el Papa en el Mensaje para la Jornada mundial de oración por las vocaciones. En él ha ofrecido una magistral reflexión acerca de cómo nacen, crecen y se multiplican las vocaciones en la Iglesia. Parte la reflexión que somos “propiedad de Dios”, en el sentido de “un vínculo fuerte que nos une a Dios y entre nosotros […] un pacto de alianza que permanece eternamente”. Por eso, a la gratitud por el amor que nos precede, debe seguir “la adoración por la obra que él ha hecho y que requiere nuestro libre compromiso de actuar con él y por él”.

Para conseguirlo el Papa invita “a escuchar y seguir a Jesús, a dejaros transformar interiormente por sus palabras […] a participar con confianza en un camino comunitario que sepa despertar en vosotros y en torno a vosotros las mejores energías”, porque “la vocación surge del corazón de Dios y brota en la tierra buena del pueblo fiel, en la experiencia del amor fraterno”.

Francisco es consciente que está proponiendo -en palabras del beato Juan Pablo II- un “«alto grado» de la vida cristiana ordinaria” (NMI 31), lo que implica “ir a contracorriente” y “encontrarse con obstáculos, fuera y dentro de nosotros”. Por este motivo a los responsables de la pastoral juvenil y vocacional les pide acompañar a los jóvenes “por itinerarios de santidad” o sea -citando de nuevo a su predecesor- “una auténtica pedagogía de la santidad, capaz de adaptarse a los ritmos de cada persona” (NMI 31). Es necesario unirse a Jesús “con la oración, la Sagrada Escritura, la Eucaristía, los sacramentos celebrados y vividos en la Iglesia, con la fraternidad vivida” para que crezca “la alegría de colaborar con Dios al servicio del Reino”.

Qué duda cabe que la implicación de los misioneros y misioneras en la animación, acompañamiento y formación de las vocaciones en las Iglesias de más reciente evangelización es inmensa. Ayudando a cultivar la vida cristiana en todos sus aspectos, se han multiplicado las vocaciones de vida cristiana. Ellos, a la vez que “ruegan al Señor de la mies”, siguen en su labor misionera para la que necesitan la oración y la ayuda económica de los cristianos.

Juan Martínez
Obras Misionales Pontificias España

Para leer el mensaje completo del Papa Francisco para la Jornada de Oración por las Vocaciones 2014


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