Vocaciones Nativas ayuda al Seminario de Jos en Nigeria

Gracias a la generosidad de los españoles, OMP ayuda a un seminario que nació, literalmente, en el Vaticano II y ha formado a cientos de sacerdotes.



Acabamos de celebrar en España la Jornada de las Vocaciones Nativas, una jornada que da sus frutos. Gracias a la generosidad de los católicos españoles con las vocaciones sacerdotales, las Obras Misionales Pontificias han podido enviar este curso 176.708 dólares al Seminario de San Agustín de Jos, Nigeria.

Este seminario es la historia viva de la Iglesia en el Norte de Nigeria, una historia que comenzaba con la llegada de tres misioneros en 1907. Eran tres sacerdotes de la Sociedad de Misiones Extranjeras – dos franceses y un holandés – que abrieron en Shendam la primera misión católica al norte del río Níger. Sesenta años después, los obispos de esa zona de Nigeria, reunidos en Roma durante las últimas sesiones del concilio Vaticano II, tomaron la decisión de crear un seminario que hiciera que la Iglesia católica en el norte Nigeria se “indigenizara”, fuera realmente nigeriana. Los obispos hablaron con los padres agustinos irlandeses y estos enviaron un equipo de formadores. Así, en 1967, se abría el Seminario Mayor de San Agustín, un seminario nacido, literalmente, en el concilio Vaticano II.

Desde el primer momento contó con el apoyo directo de la Obra de San Pedro Apóstol, una de las cuatro Obras Misionales Pontificias, creada expresamente para apoyar las vocaciones en países de misión. En 1970 cuando se estableció definitivamente en Jos, las OMP enviaron 100.000 dólares para la construcción del seminario, y 23.000 más para pagar la formación, la alimentación y el día a día de los seminaristas. Una ayuda que, año tras año, no ha cesado hasta hoy.

En esos primeros años, los seminaristas, con sotana, eran enviados en vacaciones y en Semana Santa a sus respectivas diócesis y parroquias. Era la primera vez que los católicos nigerianos veían a jóvenes de color, como ellos, vistiendo sotana y llevando adelante actividades misioneras, algo que hasta entonces sólo hacían los misioneros extranjeros. Ocho de aquellos jóvenes, los primeros, se ordenaban sacerdotes en 1971. Para 1980, en el seminario de San Agustín se habían ordenado 128 sacerdotes. Cuatro años después, con infinita gratitud a los misioneros agustinos que habían formado para el sacerdocio a tantos jóvenes, la dirección del seminario pasaba a sacerdotes nigerianos.

Hoy, con 300 seminaristas, unas 40 ordenaciones sacerdotales cada año, y la presencia de sacerdotes formados en Jos, en prácticamente cada rincón y pequeña aldea del Norte de Nigeria, el Seminario de San Agustín ha estado a la altura de la valentía de aquellos tres primeros misioneros que llegaron a Shendam. Misioneros que vivieron en chozas, que siendo sacerdotes, se convirtieron en agricultores, ganaderos, carpinteros, enfermeros… por el Evangelio. Sufrieron lo que significa sembrar la Palabra de Dios y esperar a que fructifique. En 1908 sólo había dos bautizados y, hasta 1914, siete años después de llegar, no se celebró el primer matrimonio católico. El pasado año 2013 sólo en Jos, una de las más de veinte diócesis de esta zona del norte de Nigeria, hubo más de 12.000 bautismos, presididos por sacerdotes ordenados en el Seminario de San Agustín.

Si quieres colaborar con tu donativo, para que miles de seminaristas en el mundo puedan llegar a ser sacerdotes puedes hacerlo en: http://www.omp.es/Donativos/donativo.htm

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